viernes, 31 de diciembre de 2010

Sueño cuarto: Un atardecer a tu lado


Se hacía tarde para regresar a las tiendas.

Caía la tarde sobre su perfilado rostro
De dichosas curvas y suaves quiebres.
La luz extinguiéndose, ablandecía reflejada en sus ojos
Como si estos fueren su ultimo aposento
Resaltando su dulce color café

La brisa que cambia al invierno en primavera
Revoloteaba joven sobre su  lacio, y perfumado cabello
Su cuello tibio y alargado
Sus pechos álgidos me miraban
Su cintura, sus piernas…

Al contemplarla ya en la puerta de su hogar,
Allí, erguida, dominante
Con una blanca sonrisa que podría iluminar el cielo infinito
Acaricie vuestra mejilla
Y deseé haberle besado.

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