Despierta, dulce doncella
¡Despierta! ¿Que no te ves encadenada?
Merced de mi corazón,
Déjeme salvarla, déjeme besarla
Dígame que puedo luchar por usted
………Puedes luchar por mí………
Dígame que me ama
………Te amo………
Envíeme miradas
………De las más tiernas y acicaladas………
………Seré tuya y no del viento………
………Seré tuya por siempre y para siempre………
………Ven por mí, tómame de esta prisión………
Lucha, lucha guerrero
Esfuérzate, vuestra Merced esperará,
Lucha, contra todos los besos ajenos,
Lucha contra el saber de aquél,
Contra los brazos de su dueño
Lucha, lucha guerrero
Esfuérzate, vuestra Merced espera,
Que duerme en los brazos de otro,
que prueba los labios de otro,
que afrodicia a otro,
Pero ella ha dicho que es tuya.
Que el espejo no te engañe,
Podrá amar a otro, pero ella te ama.
Y bueno, anduve tan aburrido alguna vez, que decidí ponerme a escribir. Ni el narrativo ni el dramatico, el Epico tal vez, pero nada me conforta más, que poder hundirme en un mundo de fantasía total donde las letras se fusionen si ataduras a la mas viva e infame historia de amor muerte resentimiento y paz. Escojo la poesia, los poemas y su delicada manera de colarse entre mis manos, mientras intento salvar algunos versos. Rojo verde y dorado.
Poemarios
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